¿De dónde viene la motivación?

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Hay veces que la vida nos pone delante situaciones que parecen sin solución, nos vemos sumergidos en un mar de dudas y todas las circunstancias parecen desfavorables o negativas. A veces ni siquiera estamos en una situación tan abrumadora, pero en cambio nos aburrimos a menudo, notamos que invertimos nuestro tiempo y energía en algo que no nos apasiona, en fin, no estamos contentos con nosotros mismos. En momentos como ese, en general, se suele buscar un cambio. Algunos cambian de look cortándose el pelo, otros se cambian el novio/novia o de trabajo, y los que se pueden permitir se van de viaje. Otras personas van más allá y deciden cambiar hábitos, pulir defectos de su personalidad, y ponerse al día con su vida interior. Pero… ¿de dónde sacamos nuestra motivación?

Está claro que a lo que a unos les motiva a otros no. No tenemos las mismas debilidades ni fortalezas, pero en el ámbito de la vida interior quizás podemos encontrar respuestas que nos sirvan para todos.

“Despojarse del afán de control al que estamos acostumbrados no es sólo un acto de confianza con la vida sino también una liberación.”

Si miramos hacia el pasado, podremos encontrar aquellos factores que nos han servido para motivarnos en otras ocasiones y ponerlos en marcha, aunque sea hipotéticamente. Trabajar con la imaginación es uno de los secretos de los genios, así que, allá vamos:

Seguridad en uno mismo: “Ya lo hice una vez, sé que puedo, entonces me lanzo.” Son aquellas situaciones que guardamos en el cajón de la satisfacción personal, que disfrutamos en contarla a los demás, porque nos hemos superado a nosotros mismos y hemos sacado un aprendizaje de esa vivencia, aun que haya sido dolorosa. Revivir la sensación de empoderamiento que tuvimos en aquel momento puede ser una fuente de fuerzas para actuar en el presente.

Miedo: “Si no lo hago me pasará algo desagradable.” Esa motivación es ariesgada, porque está basada en la amenaza, pero a veces funciona. Muchos de nosotros hemos tenido una educación de ese tipo (si no haces los deberes te quedas sin postre, etc), así que si hay que utilizar esa estrategia para despojar a los caprichos egoicos que nos paralizan, se utiliza. Eso sí, es bueno aliarlo con otras fuentes de motivación para que no nos pille el toro cada vez que tenemos que cambiar algo en la vida.

Felicidad: “Si lo hago me sentiré bien conmigo mismo y seré más feliz.” Esa motivación es la más genuina, porque parte de una autoestima equilibrada y del amor hacia uno mismo. Cuando actuamos así somos capaces de comprometernos con nosotros mismos y nada ni nadie nos puede parar cuando el asunto es la realización de nuestros sueños.

Los Falsos Amigos

Cuando nos encontramos sumidos en el caos y nos sentimos incapaces de dar la vuelta a una situación, suelen aparecer los “falsos amigos”. Son aquellas ideas que nos autoboicotean, que nos dejan tirados en la negatividad y nos paralizan. Hay que tratarlas sin piedad, no darles crédito y regatearlas con destreza. Son falsos amigos:

Lamento: “Ya he pasado de la edad para empezar algo nuevo en mi vida.” Si sigues pensando así no estás haciendo nada nuevo. Ahora es el mejor momento para cambiar, empieza por reemplazar ese pensamiento.

Ignorancia: “Hay tanto por hacer y no sé por donde empezar”. Empezamos por el principio, y lo haremos por partes. Teniendo en cuenta siempre dos objetivos: la meta final y el siguiente paso que dar en esa dirección.

Ansiedad: “Quiero abarcar todo, y acabo no haciendo nada”. Dedícate al 100% a cada cosa que estás haciendo ahora, aunque sea lavarte los dientes. Calla tu ruido mental, y mantén tu consciencia en el momento presente. Los ritmos del cuerpo (la respiración, el pulso) son buenas anclas para no perderse en elucubraciones mentales.

Dudas: “¿Es la elección correcta?” Quedarse en el limbo de la duda es peligrosísimo, cada minuto que dudamos estamos dejando de hacer algo. ¡Elige una cosa y hazla! Te dará la experiencia y te abrirá caminos.

Vitaminas para el camino

Para mantener la motivación durante un largo periodo de tiempo, podemos apoyarnos en recursos que disponemos para los momentos más difíciles. Si antes vimos los falsos amigos, esos son los verdaderos amigos, que podemos confiar y contar con ellos en todos los momentos:

Confianza: “Encontraré las soluciones para lo que se me oponga.” Confiar es también comprender, que no siempre es nuestra mente la que sabe qué es lo mejor para nosotros. Despojarse del afán de control al que estamos acostumbrados no es sólo un acto de confianza con la vida sino también una liberación.

Valor: “Actuar a pesar del miedo y las dudas.” El valiente no es aquel que no tiene miedo, si no el que hace del miedo un combustible para detectar oportunidades de superación.

Convicción: “Ser responsable de mis elecciones.” Para ser responsable de mis elecciones tengo que antes ser consciente de ellas. Date cuenta de que estás constantemente eligiendo, y que eres el resultado de la suma de tus elecciones. Como diría un amigo mío: “Si no tomas decisiones, alguien las tomará por ti”, así que toma ya las riendas de tu vida haciéndote cargo de tus circunstancias.

Intuición: “No veo claro de todo, pero algo me dice que ese es el camino.” Hagamos caso a nuestra voz interior que grita constantemente, pero que debido a nuestra intensa actividad hacia lo externo apenas la escuchamos como un eco muy muy lejano. Un poco de silencio mental (o meditación) es una buena práctica para dar más protagonismo a nuestra intuición.

Lo más importante de todo eso, es que se pueda poner en práctica aquellas ideas que resuenen en el interior de cada uno. Será la única manera de comprobar su validez y sentir el funcionamiento de los engranajes de la vida. Recordad que en la naturaleza nada cambia de golpe, si no de forma gradual y constante, así que os invito a probarlas y compartirlas.

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Acerca de Lucia Prade

Licenciada en Comunicación Social, Emprendedora, Content Manager, Blogger. Atrévete a vivir las experiencias que la vida se te plantea, y así conocerás tu capacidad para transformarte a ti mismo y al mundo.
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2 respuestas a ¿De dónde viene la motivación?

  1. Alberto dijo:

    Querida Lucía que palabras y consejos tan bien escogidos. Muy útil. Gracias

    Me gusta

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